La protección no contributiva en el marco del Sistema español de la Seguridad Social ha dejado de ser una parte marginal existente dentro del contenido de las prestaciones contributivas y se ha convertido en una porción más de la acción protectora de aquél, a partir del establecimiento de las prestaciones no contributivas.
Mediante Ley, se extiende el derecho a las pensiones de jubilación e invalidez del Sistema de la Seguridad Social, a todos los ciudadanos, aún cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar prestaciones de nivel contributivo.
Pueden asimilarse también a pensiones no contributivas, las pensiones asistenciales por ancianidad en favor de emigrantes españoles, si bien teniendo en cuenta que no forman parte del entramado institucional de la Seguridad Social.