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El desarrollo de la Seguridad Social tiene como punto álgido la aprobación de la Constitución Española de 1978, varios de cuyos preceptos se refieren de forma explícita a la Seguridad Social, especialmente el artículo 41, considerado clave para entender el sistema público de protección en España y que diseña el actual modelo de Seguridad Social. En él se declara, como principio rector de la política social y económica, el mantenimiento por los poderes públicos de un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos que garantice prestaciones suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres.
Esta etapa democrática se caracteriza por la presencia de los siguientes elementos:
Las prestaciones reconocidas a todos los ciudadanos con carácter universal y con los requisitos establecidos para cada situación son:
Son prestaciones reconocidas en el nivel contributivo:
Entre las medidas llevadas a cabo en esta etapa, pueden destacarse por su importancia cualitativa aquellas dirigidas a la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras, las mejoras de la protección familiar, la jubilación parcial gradual y flexible y las medidas para la igualdad efectiva de mujeres y hombres en orden al reconocimiento del derecho a la conciliación de la vida personal y laboral y a una mayor corresponsabilidad entre mujeres y hombres en el desempeño de las obligaciones familiares.
Por último, la reciente Ley de Medidas en materia de Seguridad Social, quiere garantizar la sostenibilidad financiera y el perfeccionamiento de los niveles de bienestar del conjunto de los ciudadanos. Estas medidas están basadas en una serie de circunstancias como el envejecimiento de la población, la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y el fenómeno de la inmigración.
Se puede concluir que la ampliación del ámbito de cobertura en la protección social experimentado en los últimos años y alineado con los cambios de la sociedad del siglo XXI contribuyen a consolidar y perfeccionar el Estado de Bienestar en España.
