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Guía Sanitaria a Bordo
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ENFERMEDADES CONTAGIOSAS

Siempre es mejor prevenir que curar. Actualmente se tiende siempre que sea posible a la prevención de las enfermedades, y en pocos lugares será más importante que a bordo de un barco.

Las condiciones en el mar no son favorables para la salud. Las oportunidades de recreo, el ejercicio y un modo de vida higiénico están limitados; el alojamiento es menos cómodo y hay menos oportunidades de obtener alimentos frescos. Durante largos períodos de tiempo los marinos están separados de su tierra y de su familia; pasan meses en el limitado espacio de su barco, con un pequeño número de tripulantes a su alrededor (siempre el mismo). Esas condiciones dan lugar a aburrimiento y tensión, que pueden contribuir a la aparición de algunas enfermedades.

Además, gran parte de los países cuyos puertos o caladeros frecuenta la flota española son endémicos de muchas enfermedades infecciosas, no disponen de medios de saneamiento adecuados y es fácil contraer enfermedades transmitidas por el agua, los alimentos o las picaduras de insectos.

Las enfermedades contagiosas son aquellas que pueden transmitirse de una persona (o animal) a otra. Puede haber una transmisión directa de una persona o animal infectados a una persona sana, o puede haber una transmisión indirecta, unas veces por medio de un huésped animal intermediario (mosquito, rata...) y otras a través del medio ambiente (aire, agua, alimentos...).

Los organismos que producen enfermedades en el hombre, los llamados agentes infecciosos, pertenecen a diversos grupos: bacterias, virus, hongos..., y pueden penetrar en el organismo por diferentes vías de entrada: digestiva, respiratoria, piel y mucosas.

NORMAS GENERALES PARA LA PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES TRANSMISIBLES

La cadena de infección está formada por los siguientes eslabones:

  1. Fuente de infección: hombre o animal enfermos; productos contaminantes (vómitos, heces, orina, sangre...).
  2. Medios de transmisión de la infección: agua, alimentos, polvo, aire, insectos, roedores, suelo, objetos...
  3. Hombre sano, a donde el agente infeccioso puede llegar por las diferentes vías de entrada: digestiva, respiratoria...

Las medidas de prevención irán dirigidas a romper esta cadena, actuando sobre alguno o sobre todos los eslabones de la misma:

  1. Sobre la fuente de infección: aislamiento, desinfección y desparasitación, tratamiento precoz.
  2. Sobre los medios de transmisión: higiene personal y del medio a bordo, desinfección, desinsectación y desratización, (ver Capítulo 13, HIGIENE DEL TRIPULANTE y Capítulo 14, HIGIENE DEL MEDIO A BORDO).
  3. Sobre el hombre sano: vacunaciones, quimioprofilaxis, gammaglobulinoprofilaxis y educación sanitaria.

Existe, además, una prevención de tipo inespecífico pero importantísima para impedir que la infección aparezca en la comunidad, como por ejemplo una adecuada alimentación y vivienda, potabilización del agua, tratamiento de aguas residuales..., (ver Capítulo 13, HIGIENE DEL TRIPULANTE y Capítulo 14, HIGIENE DEL MEDIO A BORDO). Si cada tripulante se preocupa de su higiene personal, si las condiciones higiénicas de los barcos se mantienen en unos niveles mínimamente aceptables, si el agua y los alimentos se conservan y se manipulan adecuadamente, conseguiremos que sea más difícil la aparición y la propagación de enfermedades infecciosas a bordo.

Nos extenderemos ahora sobre el aislamiento, las vacunaciones, las enfermedades de transmisión sexual y las enfermedades transmitidas por artrópodos, insistiendo especialmente en la prevención del paludismo o malaria.

 


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